miércoles, 28 de octubre de 2015

"La Torre de la Vida" - [CXLIII] Imagina los entierros del futuro


La Torre de la Vida aspira a volver a imaginar el cementerio urbano para las necesidades presentes y futuras. Se aspira a integrar la vida pública en el diseño, en lugar de aislamiento, que puede crear barreras sociales, psicológicos y físicos. 

Asimismo, se pretende explorar las nuevas tendencias para el cuidado de la muerte. Esto se logra al volver a examinar el papel de la muerte en las principales ciudades de América del Norte y la búsqueda de nuevas oportunidades arquitectónicas.

El envejecimiento de la población en América del Norte con el tiempo dará lugar a un aumento en el número y la frecuencia de las muertes relacionadas con la edad como la generación "Baby Boomer", que concluye sus respectivos ciclos de vida. Este aumento en la muerte crea una variedad de desafíos urbanos y obliga a aquellos a repensar las costumbres y las tradiciones actuales. ¿Cómo podemos aumentar la densidad de los cementerios urbanos? ¿Cómo evolucionarán los cortejos fúnebres de automóviles? ¿Cómo podemos maximizar la funcionalidad de los cementerios para dar cabida a cambios en los patrones culturales, tecnológicos, financieros y de liquidación de la tierra? ¿Cuáles son las posibilidades?

Según la Organización Mundial de la Salud, del 60 al 70% de la población vivirá en la ciudad para el año 2050 en comparación con aproximadamente el 50% de la actualidad. Con un gran porcentaje de la población que habita en centros urbanos, se debe concluir que los nuevos cementerios tendrán que volver a centralizar de nuevo en el tejido urbano y ocupar una huella mucho más pequeña.

El nuevo cortejo fúnebre evolucionará lejos del automóvil hacia los métodos de tránsito-céntrico (autobús, metro, tren). La congestión del tráfico de las ciudades hace que la conducción sea menos atractiva. El prototipo "Coche fúnebre y Coche de tren" explora cómo un solo vagón del metro puede ser transformado para dar cabida a una gran reunión con el propósito de un cortejo fúnebre. Es la hipótesis de que los nuevos cementerios urbanos deben tener acceso directo al tránsito. En La Torre de la Vida una entrada de tránsito privado es accesible para facilitar el nuevo cortejo fúnebre en el edificio.

La Torre de la Vida reconstruye y redefine el cementerio urbano como un hito vertical en el horizonte, integrado con el tránsito. Como una "lápida" colectivo para la ciudad, que contiene tanto el programa público y privado para facilitar el uso de múltiples funciones en todo momento. Dicho programa incluye espacio de oficinas, restaurante, cafetería, museo, galería, salones de banquetes, capillas, áreas de consejería, biblioteca, salones y grandes interiores + jardines al aire libre. La torre está destinada a ser explorada por la variedad de las condiciones espaciales y experiencias.

La Torre de la Vida enfatiza una combinación de técnicas como criptas, nichos analógico + digital, conservatorios de plantas y la incorporación de ceniza de hueso en la construcción del edificio en sí. Hay una capacidad estimada de 25.000 unidades para difuntos. Los nichos digitales se pueden proporcionar para interactuar con los usuarios y facilitar el uso de la realidad aumentada. 

La torre está organizada arquitectónicamente por el núcleo de la vida, es decir, un vacío cuadrado creado por la acumulación de nichos en el tiempo. En determinadas zonas, los ocupantes que viven serán capaces de pasar en el vacío y la mirada hacia arriba, hacia el cielo para encontrar el aislamiento, la autorreflexión y consuelo en el ciclo de la vida humana.

Por último, el proyecto propone sustituir la palabra "cementerio" con la palabra "archivo". Teniendo en cuenta el avance de la era digital, las vidas están documentados con una considerable vídeo, fotos, tweets, blogs, sitios web y otras fuentes de medios de comunicación. Esta huella digital debe incorporarse a la conmemoración y convertirse en uno de método de la inmortalidad y de la investigación.







 por Craig D de canadá