lunes, 16 de diciembre de 2013

Imagina los entierros del futuro [IX]: Carrillón de viento

Mediante la creación de un carillón de viento que se hace con los restos incinerados de tus seres queridos, es posible ayudar a la obtención de la aceptación y el cierre del proceso de duelo, y después servir como un recordatorio a los vivos de su existencia.

Con los restos incinerados de los difuntos, realizamos el último regalo para los vivos para recordar. Un regalo que te quita la soledad, regalando un momento fugaz de la familiaridad, pero al mismo tiempo informa al hecho de que algunas cosas son efímeras y se pierden para siempre, no importa cómo uno intenta agarrarse.

La cremación del difunto se convierte en una práctica cada vez más común, pero a muchos todavía les resulta difícil visualizar una urna de los restos en su casa, y al mismo tiempo les resulta penoso dejar lo que queda de sus seres queridos en un columbario, que será olvidado en el tiempo. Con el avance de la tecnología, muchas cosas que ahora se consideran imposibles se hacen realidad. 

El proceso de fabricación consiste en la impresión en 3D de los restos quemados (fosfato de calcio), y la fundición de componentes de cobre en extrusión, en tubos de cobre del carillón de viento.

Una imagen abstracta de los difuntos se obtiene mediante la introducción de un retrato del difunto en un plugin de diseño generativo para Rhinoceros (un software de visualización 3D).

Las imágenes se imprimen como espacios negativos en las piezas individuales del carillón de viento. Cuando se alinean las piezas, el espectador sería capaz de echar un vistazo a la imagen de los difuntos por un momento fugaz. Al mismo tiempo, durante el proceso de duelo, se podría tratar de alinear las piezas de forma manual, sólo para darse cuenta de que algunas cosas son efímeras, y no importa tu intento de aferrarse a ellas, ya que finalmente se pierden para siempre.