lunes, 12 de mayo de 2014

"Cenizas y Agua" - [V] Arquitectura de la muerte


La tipología de los cementerios hasta principios del siglo XXI se ha desarrollado de una manera horizontal aumentando en el tiempo la huella y la creación de "Ciudades para los Muertos", que por lo general son vistos como sitios distantes para "descansar", donde la gente recuerda a sus seres queridos. 
Lejos de la vida de cada día, el proceso de duelo comienza con el entierro donde los amigos y la familia de vuelta a casa se sienten tan muertos como el cadáver que acaban de enterrar.

Con este pensamiento, se propone acortar la distancia entre las "ciudades de los muertos" y la vida cotidiana con la introducción de columbarios bajo el agua en los espacios públicos como parques y estanques. 
Creemos que si la gente tiene un contacto más cercano con la muerte y sus consecuencias, cuando la muerte de un ser querido ocurre, ellos pueden tener los procesos de duelo más naturales y eficaces. Vida y muerte son las dos caras de la misma moneda.

Siguiendo el proceso común de la fabricación de hormigón; arena, grava, cemento, agua, aire y las cenizas de los difuntos se mezclan para formar un bloque de memoria de que sus seres queridos se insertan en una pared con nichos triangulares después de los servicios funerarios. 



Este bloque de hormigón se convierte en parte del columbario. También da a la gente una nueva experiencia de la memoria y la conciencia acerca de la muerte, los rituales de cremación y el comienzo del proceso de duelo. El peso del bloque de memoria es similar a la de un recién nacido, así, el círculo de la vida y la muerte se cierra. 



Los bloques contienen sólo el nombre y el año de nacimiento de la persona fallecida. Si morimos cuando la gente nos olvida, la muerte es sólo un estado físico de cambio.



Un estanque típico en un parque se drena. Después de que se ha edificado el columbario, el estanque se vuelve a llenar.


 El estanque refleja el parque. Una metáfora del otro mundo (la muerte) 
Il.balan de México