miércoles, 21 de mayo de 2014

"Mi lugar favorito" - [VIII] Arquitectura de la muerte


La propuesta es una re-interpretación del luto y los espacios funerarios como objetos escultóricos públicos que permiten que existan en lugares que antiguamente estaban considerados no aptos.

La visibilidad de los megalitos cambia el proceso de duelo para ser integrado en la propia ciudad, en los espacios que los dolientes designen, en la forma apropiada que definan.

Creemos que el diseño de un espacio para el luto no tiene la capacidad de ofrecer apoyo emocional por la pérdida de un ser querido. En lugar de ser canalizado a un espacio determinado, un proceso más significativo de duelo puede venir en forma de un momento de tranquilidad de la contemplación en el parque, o la reflexión sobre una memoria compartida en un determinado lugar.

El diseño: Nuevos objetos rituales
Con reminiscencias de antiguos monolitos que honraban a los muertos, los monumentos pretenden desprenderse de cualquier estilo arquitectónico distintivo, incluso desde la propia arquitectura, y en su lugar tienen como objetivo ser vistos como objetos místicos, orientados a evocar un sentido de la maravilla. 

La superficie del monolito contiene una red interactiva de luces, capaz de ser llamado digitalmente por la familia y amigos, para que emita una luz serena que indica la ubicación interior del individuo fallecido. La luz brillante se convierte en un símbolo de la memoria, algo universal, que representa la energía del individuo liberado de nuevo en el universo después de su partida. 

El diseño comprende que será difícil de alterar los rituales y ceremonias establecidas. En su lugar, tiene como objetivo producir una imagen que es de composición abierta para que cada cultura puede adaptarse e integrarlo en sus creencias a través del tiempo, la creación de una sociedad donde la muerte es vista como un proceso natural de la vida.

El monolito: la estigmatización de la MUERTE
Una serie de monumentos de gran visibilidad actuará como faros positivos para las ciudades y sus habitantes. Los objetos se colocan en lugares centrales en toda la ciudad y el paisaje vuelve a conceptualizar la idea de la muerte en directa oposición a los enfoques convencionales de la envuelve y la marginación de los espacios de duelo. 

La imagen de la muerte será un recordatorio visual integrado en la vida diaria. Generaciones venideras crecerán sin asociar espacios memoriales y el reposo con el miedo, la pérdida, y la negatividad.






Thomas Serie de EE.UU.